¿Qué es un alud de tierra? - Aprende sobre todos los tipos de aludes terrestres

Qué es alud de tierra

Un alud de tierra es un fenómeno natural que se produce cuando una masa de suelo, roca, nieve o de barro, se desplaza de manera repentina y violenta por una pendiente, arrastrando todo lo que encuentra a su paso. También conocido como deslizamiento o avalancha, los aludes de tierra pueden ser provocados por diversas causas, como la lluvia intensa, el derretimiento de la nieve, los terremotos, la actividad volcánica, la erosión o la acción humana.

Índice()
  1. Definición y significado de "alud"
  2. ¿Cómo se produce el alud?
  3. ¿Cómo se clasifican los riesgos de aludes?
  4. ¿Cuáles son los tipos de aludes?
    1. Los aludes de placa
    2. Los aludes de nieve reciente
    3. Los aludes de fusión
  5. ¿Cómo evitar los aludes?

Definición y significado de "alud"

Un alud es un desplazamiento brusco y violento de una masa de tierra, nieve o roca por una pendiente. Los aludes pueden tener consecuencias devastadoras, ya que pueden desde destruir viviendas, infraestructuras y cultivos y causar heridas y muertes hasta generar graves daños de forma integral al ambiente.

Es importante conocer cómo se producen estos desastres naturales y qué medidas se pueden tomar para prevenirlos y minimizar sus efectos.

¿Cómo se produce el alud?

El alud se produce cuando una masa de tierra, nieve o roca se desplaza bruscamente por una pendiente por la fuerza de la gravedad. Las causas que pueden desencadenar un alud son diversas, y pueden estar relacionadas con factores meteorológicos, geológicos o antrópicos.

A continuación se detallan algunos de los principales factores que pueden provocar un alud:

  • Lluvia intensa: Es un evento meteorológico en el que se produce una precipitación muy abundante en un corto período de tiempo. Este fenómeno puede provocar inundaciones, deslizamientos y otros tipos de daños.
  • Derretimiento de la nieve: Se produce cuando la temperatura ambiente aumenta lo suficiente como para hacer que la nieve acumulada se derrita y se convierta en agua. Este fenómeno es común en las regiones montañosas y puede provocar deslizamientos o crecidas de ríos.
  • Terremotos: Son movimientos bruscos y violentos del terreno que se producen debido a la liberación de energía acumulada en las fallas geológicas. Los terremotos pueden provocar deslizamientos y otros tipos de desplazamientos de masa.
  • Actividad volcánica: Se refiere a los eventos relacionados con la actividad de los volcanes, como erupciones, explosiones, flujos piroclásticos, lahares y otros. Estos eventos pueden provocar deslizamientos y otros tipos de desplazamientos de masa.
  • Erosión: Es el proceso de desgaste y degradación del suelo y las rocas que se produce por la acción del agua, el viento, el hielo y otros factores. La erosión puede debilitar el terreno y provocar deslizamientos.
  • Acción humana: Se refiere a las actividades realizadas por los seres humanos, como la construcción de edificaciones, la realización de excavaciones, la tala de bosques y otros. Estas actividades pueden modificar el terreno y aumentar el riesgo de deslizamientos y otros tipos de desplazamientos de masa.

Además de los términos que ya se han definido, existen otros que están relacionados con el fenómeno del alud y que pueden resultar relevantes:

  • Morrena: Es una acumulación de rocas y sedimentos que se forman en los bordes de los glaciares. Las morenas pueden ser un factor que contribuye a la formación de aludes, ya que pueden debilitar el terreno y aumentar la inestabilidad de las laderas.
  • Permafrost: Es una capa de suelo o roca permanentemente congelada que se encuentra en las regiones polares y de alta montaña. La descongelación del permafrost puede provocar el debilitamiento del terreno y aumentar el riesgo de deslizamientos.
  • Toba volcánica: Es una roca ígnea compuesta por fragmentos de ceniza y lava solidificada que se forman durante las erupciones volcánicas. Las tobas volcánicas pueden contribuir a la formación de deslizamientos y otros tipos de desplazamientos de masa.
  • Zona de falla: Es una zona de la corteza terrestre donde se produce una fractura y desplazamiento de los bloques de roca. Las zonas de falla pueden ser un factor que contribuye a la formación de aludes.

¿Cómo se clasifican los riesgos de aludes?

Los riesgos de aludes se pueden clasificar de diversas maneras, pero una de las clasificaciones más comunes es la que se basa en la intensidad y la frecuencia de los aludes. A continuación te explicamos los cuatro niveles de riesgo más comunes:

  • Riesgo bajo: Se refiere a las zonas donde los aludes son poco frecuentes y tienen una intensidad baja o moderada. En estas zonas la presencia de nieve y hielo en las laderas es limitada y la probabilidad de que se produzca un alud es baja.
  • Riesgo moderado: Se refiere a las zonas donde los aludes son más frecuentes y pueden tener una intensidad moderada a alta. En estas zonas, la presencia de nieve y hielo en las laderas es más común, lo que aumenta la probabilidad de que se produzca un alud.
  • Riesgo alto: Se refiere a las zonas donde los aludes son muy frecuentes y pueden tener una intensidad alta. En estas zonas, la presencia de nieve y hielo en las laderas es constante y la probabilidad de que se produzca un alud es muy alta.
  • Riesgo extremo: Se refiere a las zonas donde los aludes son extremadamente frecuentes y tienen una intensidad muy alta. En estas zonas, la presencia de nieve y hielo en las laderas es permanente y la probabilidad de que se produzca un alud es prácticamente segura.

Es importante tener en cuenta que existen otros factores que también pueden aumentar el riesgo de aludes, como la topografía, la exposición a la luz solar, la temperatura, la humedad y la presencia de obstáculos en las laderas. Por lo tanto, es necesario evaluar cuidadosamente cada zona de riesgo antes de tomar medidas preventivas o de emergencia.

¿Cuáles son los tipos de aludes?

Existen varios tipos de aludes, que se diferencian por la forma en que se desplaza la tierra o la nieve y por las características del terreno. A continuación te presentamos los tipos de aludes más comunes:

  • Aludes de nieve seca: Se producen cuando la nieve no está cohesionada y se desliza por la ladera como un bloque o como una masa suelta. Son los aludes más frecuentes en las zonas de montaña y pueden ser muy peligrosos, ya que la nieve se desplaza a gran velocidad y arrastra todo lo que encuentra a su paso.
  • Aludes de nieve húmeda: Se producen cuando la nieve se humedece y se convierte en una masa pesada y viscosa, que se desliza por la ladera arrastrando rocas, árboles y otros objetos. Son menos frecuentes que los aludes de nieve seca, pero también pueden ser muy peligrosos.
  • Aludes de placa: Se producen cuando una capa de nieve más densa y compacta se desliza sobre una capa de nieve más suelta. Las placas de nieve se forman por el viento o por cambios en la temperatura, y pueden romperse y deslizarse como una losa gigante. Son los aludes más peligrosos y pueden afectar a grandes áreas de la ladera.
  • Aludes de cornisa: Se producen cuando se forma una acumulación de nieve en el borde de una cresta o de un acantilado, formando una especie de plataforma que se extiende más allá del borde del terreno. Las cornisas pueden romperse y deslizarse con facilidad, provocando aludes peligrosos.
  • Aludes de lodo: Se producen en zonas de terreno rocoso o de suelo desnudo, cuando la nieve y el agua se mezclan con la tierra y forman una masa de lodo que se desliza por la ladera. Son menos frecuentes que los aludes de nieve, pero también pueden ser muy peligrosos.

Cada tipo de alud tiene características y riesgos específicos, y es importante conocerlos para poder tomar medidas preventivas o de emergencia adecuadas en cada caso.

Los aludes de placa

Los aludes de placa son un tipo de alud que se produce cuando una capa de nieve más densa y compacta se desliza sobre una capa de nieve más suelta. Las placas de nieve se forman por el viento o por cambios en la temperatura, y pueden romperse y deslizarse como una losa gigante.

Estos aludes son los más peligrosos y pueden afectar a grandes áreas de la ladera. Además, son difíciles de predecir y pueden ocurrir sin previo aviso. Las placas de nieve pueden estar presentes en cualquier tipo de terreno, pero son más frecuentes en zonas de montaña con fuertes vientos y cambios de temperatura.

Los aludes de nieve reciente

Los aludes de nieve reciente son un tipo de alud que se produce cuando una capa de nieve recién caída se desliza sobre una capa de nieve más antigua. Estos aludes son comunes en las zonas de montaña después de una nevada y pueden ser muy peligrosos, ya que la nieve reciente puede no estar cohesionada con la nieve antigua y puede deslizarse fácilmente por la ladera.

La nieve reciente puede ser muy inestable y propensa a romperse, además de que se puede deslizar debido al peso de una persona o de un objeto que se desplaza sobre la nieve, o debido a una perturbación externa como el viento o el ruido. El alud de nieve reciente puede ser muy grande y puede viajar a gran velocidad, lo que los hace especialmente peligrosos.

Los aludes de fusión

Los aludes de fusión son un tipo de alud que se produce durante la primavera o el verano, cuando la nieve se derrite y se convierte en agua. Estos aludes son comunes en las zonas de montaña con nieve y hielo permanente y pueden ser muy peligrosos, ya que la nieve y el hielo pueden deslizarse fácilmente por la ladera debido al aumento del peso y la disminución de la cohesión.

Los aludes de fusión pueden ocurrir debido a la exposición a la luz solar, la temperatura, la lluvia y la humedad, que pueden acelerar el proceso de fusión. El agua que se filtra en la nieve o el hielo puede debilitar la estructura y la cohesión de la nieve, lo que aumenta el riesgo de que ocurra un alud. Los aludes de fusión también son grandes y viajan a gran velocidad.

¿Cómo evitar los aludes?

Los aludes pueden ser impredecibles y peligrosos, pero hay medidas que se pueden tomar para evitarlos o reducir el riesgo de verse atrapado en uno. Aquí te presentamos algunas medidas de seguridad que puedes seguir para evitar los aludes:

  • Conoce las condiciones meteorológicas y de nieve: Antes de aventurarte en una zona de montaña, revisa las condiciones meteorológicas y de nieve. Infórmate sobre el pronóstico del tiempo, el manto y calidad de la nieve, la pendiente del terreno, etc.
  • Aprende a detectar el peligro de aludes: Aprende a detectar las señales de peligro de aludes o derrumbe, como las grietas en la nieve, el ruido de trueno o la presencia de áreas de nieve muy empinadas o inestables.
  • Mantén la distancia: Mantén una distancia segura entre los miembros de tu grupo para evitar el aumento de la carga en la nieve y reducir el riesgo de que se desencadene un alud.
  • Usa equipo adecuado: Utiliza equipo de seguridad adecuado, como una pala de nieve, un detector de aludes, cámara térmica, una sonda y un arnés de escalada.
  • Evita las zonas de mayor peligro: Evita las zonas de montaña con una pendiente superior a los 30 grados y las áreas expuestas al sol o a las zonas con agua corriente o acumulada.
  • Aprende técnicas de seguridad: Aprende técnicas de seguridad adecuadas para viajar por terrenos con nieve y hielo, como el uso de crampones y piolets, y la creación de anclajes.
  • Viaja en grupos: Viaja siempre en grupos de al menos dos o tres personas y asegúrate de que alguien sepa dónde estás en todo momento.
Cómo citar:
"¿Qué es un alud de tierra? - Aprende sobre todos los tipos de aludes terrestres". En Quees.com. Disponible en: https://quees.com/alud-tierra/. Consultado: 17-04-2024 17:54:15
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