¿Qué es el saco gestacional? - Características y problemas con el saco gestacional

Qué es el saco gestacional

En medicina se le conoce como una estructura que se forma durante las primeras etapas del embarazo y es fundamental para el desarrollo del feto. En el saco gestacional se desarrolla y crece el embrión, proporcionándole un ambiente seguro y protegido en el útero. A medida que avanza el embarazo, este se expande y se va adaptando al crecimiento del feto.

En algunos casos pueden surgir problemas relacionados a éste, como su ausencia o un desarrollo anormal, lo que puede poner en riesgo la salud del feto y la gestante. Es importante comprender las características y funciones del saco gestacional, así como estar atentos a los posibles problemas que pueden surgir durante el embarazo. ¡Veamos más sobre ello!

Índice()
  1. ¿Para qué sirve el saco gestacional?
  2. ¿Cómo se forma el saco gestacional?
  3. ¿Cuáles son los tipos de saco gestacional?
  4. Problemas con el saco gestacional
  5. ¿Qué pasa si el saco gestacional no es redondo?
  6. ¿Qué pasa si el saco gestacional es pequeño?
  7. ¿Es malo que crezca de más el saco gestacional?

¿Para qué sirve el saco gestacional?

Es una estructura vital en el desarrollo temprano del embrión en los mamíferos, incluidos los humanos. Sirve como un espacio protector para éste durante su formación, proporcionando un medio ambiente estable y seguro para su crecimiento.

Se forma después de la fecundación del óvulo por el espermatozoide, donde luego ocurre la división celular y se transforma esencialmente una estructura llena de líquido que rodea al embrión en desarrollo. Se forma a partir de las células del tejido uterino para contener al embrión en su interior. Durante las primeras semanas del embarazo, el saco gestacional es el hogar del embrión y proporciona los nutrientes necesarios para su crecimiento. A medida que este crece, el saco gestacional también se expande con el objetivo de proporcionar el espacio suficiente para el crecimiento del feto.

Además, ayuda a protegerlo de posibles daños externos, como traumatismos o infecciones. También es importante porque es el lugar donde se forma la placenta, que es un órgano vital que suministra oxígeno y nutrientes al feto en desarrollo a medida que el embarazo progresa.

Su presencia y crecimiento se monitorea mediante ecografías desde la primera semana de embarazo, ya que su tamaño y forma son indicadores importantes del progreso del embarazo, principalmente de la salud del feto. También puede ser útil para detectar embarazos ectópicos o abortos espontáneos tempranos.

¿Cómo se forma el saco gestacional?

Su formación ocurre durante el proceso de la implantación del embrión en el útero materno. Después de la fertilización del óvulo por el espermatozoide, el óvulo fecundado, o cigoto, comienza a dividirse y a formar una bola de células llamada mórula.

La mórula viaja a través de las trompas de Falopio hacia el útero, y después de unos días se adhiere a la pared uterina en un proceso llamado 'implantación'. Una vez que se ha implantado, se convierte en un blastocisto, que es una estructura esférica compuesta por dos capas de células: el trofoblasto y el embrioblasto.

  • El trofoblasto es la capa externa del blastocisto que se encarga de la implantación y la formación de la placenta, generando también el sistema vascular que conecta el embrión con la madre.
  • El embrioblasto corresponde a la capa interna que se convertirá en el embrión y las membranas fetales.

El saco gestacional se forma a partir del trofoblasto y es la primera estructura que se puede visualizar en una ecografía temprana del embarazo. No se observa un color, pero si una forma característica. Es una estructura redondeada o elipsoidal llena de líquido que rodea al embrión en formación, proporcionándole un ambiente protegido con nutrientes para su crecimiento y desarrollo temprano.

Posteriormente se forma el saco vitelino dentro del saco gestacional durante las primeras semanas del desarrollo fetal. Proporciona nutrientes y oxígeno al feto en crecimiento antes de que la placenta se forme y asuma esta función. Además, es responsable de la producción de las primeras células sanguíneas del feto.

¿Cuáles son los tipos de saco gestacional?

Existen tres tipos de saco gestacional:

  1. Saco gestacional intrauterino: Se desarrolla dentro del útero y es del tipo más común. Es un signo temprano de un embarazo normal, puede visualizarse en una ecografía transvaginal como una estructura redondeada y llena de líquido. En este caso, si no surgen otros inconvenientes, se puede dar a luz un bebe sano.
  2. Saco gestacional ectópico: Es un tipo de embarazo anormal en el que el óvulo fertilizado se implanta fuera del útero, generalmente en una de las trompas de Falopio. También puede ocurrir en otros lugares, como el cuello uterino, el ovario o el abdomen. Esto puede ser muy peligroso para la madre si no se trata, ya que puede causar una ruptura de la trompa de Falopio y una hemorragia interna grave. Por eso, este hallazgo requiere atención médica inmediata.
  3. Saco gestacional anembrionario: También conocido como 'huevo huero', se produce cuando el óvulo es fertilizado pero al formarse el saco éste se encuentra sin embrión. Puede ser un signo de un aborto espontáneo temprano.

Problemas con el saco gestacional

Esta estructura es el lugar donde se desarrolla el embrión durante las primeras semanas del embarazo, por lo que es necesario estar atento y conocer  los problemas más comunes que se pueden presentar:

  1. Sacos gestacionales anembrionarios: También conocido como huevo anembrionado o embarazo anembrionado, se producen cuando se forma el saco gestacional, pero no se desarrolla el embrión dentro de él. Esto puede ser causado por una variedad de factores, incluyendo anomalías cromosómicas, problemas hormonales o problemas en el útero. En la mayoría de los casos, el cuerpo lo reabsorbe naturalmente y la mujer puede experimentar un sangrado similar al de la menstruación.
  2. Desprendimiento del saco gestacional: El desprendimiento puede ocurrir durante el primer trimestre del embarazo. Puede ser causado por trauma, infección, anomalías del útero o problemas hormonales, además de la preeclampsia, la eclampsia, entre otros. Los síntomas pueden incluir sangrado vaginal, dolor abdominal y calambres.
  3. Saco gestacional irregular: Normalmente, el saco gestacional es una estructura de forma regular, bien definida y con bordes suaves, pero si tiene una forma irregular o bordes irregulares, puede ser un signo de que el embarazo no está progresando de manera adecuada o de una posible pérdida del embarazo. También puede estar asociado con un embarazo ectópico.
  4. Saco gestacional pequeño: Si es más pequeño de lo normal puede ser un signo de que el embarazo no está progresando normalmente y que existe un mayor riesgo de aborto espontáneo. Requiere atención médica inmediata.

¿Qué pasa si el saco gestacional no es redondo?

Esta estructura formada en el útero durante el embarazo temprano puede variar su forma y tamaño entre las mujeres. Si no se ve redondo en las ecografías, puede indicar diferentes situaciones, dependiendo de la forma que tenga.

Si tiene una forma ovalada o irregular, puede ser una indicación de que el embrión no se está desarrollando adecuadamente. También puede indicar una posible mola hidatiforme, que es una afección en la cual una masa anormal de células se forma en el útero en lugar de un feto. En cualquier caso, se debe realizar un seguimiento cercano para evaluar la viabilidad del embarazo.

Por otro lado, si tiene una forma circular pero no es completamente redondo, esto puede ser una variación normal y no necesariamente indica una complicación. De todas formas, es necesario que se haga una evaluación completa del embarazo por parte de un profesional de la salud para determinar cualquier problema potencial.

Algunas posibles razones para una forma irregular podrían ser:

  1. Implante en un lugar no habitual: Si el óvulo fertilizado se implanta en una ubicación anómala dentro del útero, como en un área de cicatriz o en una trompa de Falopio (embarazo ectópico), es posible que se forme con una forma irregular.
  2. Desarrollo anormal del embrión: En ocasiones, una forma irregular puede estar asociada con un desarrollo anormal del embrión, como una aneuploidía (alteración del número de cromosomas). En estos casos, es posible que se observe esta forma anormal, además de un crecimiento atípico.
  3. Embarazo no viable: En algunos casos, puede ser un indicio de un embarazo no viable, como un embarazo anembrionado o un aborto espontáneo temprano.

¿Qué pasa si el saco gestacional es pequeño?

Puede ser una señal de que el embarazo no se está desarrollando adecuadamente o que hay una posible pérdida del embarazo. Sin embargo, es importante tener en cuenta que el tamaño durante las primeras etapas del embarazo puede variar y que el crecimiento puede ser diferente en cada mujer.

En algunos casos puede ser el resultado de una estimación incorrecta de la edad gestacional, por lo que es necesario realizar más pruebas para confirmar el diagnóstico y determinar el mejor curso de acción.

Si resultar ser pequeño, el médico puede realizar una serie de pruebas para determinar si hay una pérdida del embarazo o si el embarazo simplemente se está desarrollando lentamente. Algunas de estas pueden incluir:

  • Una ecografía.
  • Un análisis de sangre, para medir los niveles de hormonas del embarazo.
  • Una exploración física.

Si se determina que el embarazo se está desarrollando lentamente, el médico puede recomendar un seguimiento más cercano, incluyendo ecografías adicionales para monitorear el crecimiento del saco gestacional y del feto. En algunos casos, el médico puede recomendar reposo y evitar actividades físicas extenuantes.

Es recomendable que cualquier preocupación que se tenga sobre el tamaño del mismo, se debe discutir con un médico para obtener una evaluación precisa de la situación y tomar las medidas adecuadas.

¿Es malo que crezca de más el saco gestacional?

Puede ser un indicador de una posible complicación en el embarazo. Por ejemplo, si resulta significativamente más grande de lo esperado en relación con la edad gestacional, puede ser un signo de que el embarazo no se está desarrollando adecuadamente.

También puede ser un signo de una mola hidatiforme, una afección en la que se desarrolla un crecimiento anormal de las células que normalmente formarían la placenta. Este crecimiento se presenta en forma de vesículas llenas de líquido que pueden parecer uvas. No es un feto viable y no puede llevarse a término.

Los síntomas de la mola hidatiforme pueden incluir un aumento en el tamaño del útero, sangrado vaginal, presión arterial alta, niveles elevados de hormona hCG (gonadotropina coriónica humana) en la sangre, y vómitos.

Para el tratamiento se toma en cuenta el tipo y la gravedad de la condición, pero ya que el parto no se llevará a término, generalmente implica la extracción del tejido anormal a través de una dilatación y curetaje uterino, o una cirugía llamada 'histerectomía', en casos más graves. En algunos casos puede ser que la fecha de gestación se ha calculado incorrectamente, lo que lleva a creer que el saco gestacional está creciendo demasiado

Es importante realizar un seguimiento adecuado de su tamaño durante el embarazo y la realización de las pruebas necesarias para descartar cualquier posible complicación. Si tiene alguna preocupación sobre el tamaño, es recomendable que consulte a su médico o ginecólogo.

Cómo citar:
"¿Qué es el saco gestacional? - Características y problemas con el saco gestacional". En Quees.com. Disponible en: https://quees.com/saco-gestacional/. Consultado: 13-07-2024 13:55:31
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