¿Qué es el credo? - Descubre el origen de esta oración

Qué es el credo

La iglesia católica posee oraciones que ayudan a los fieles creyentes a profesar su fe. Una de estas es el Credo, donde se afirman no solo los principios, sino también las creencias que tienen todos los cristianos.

Los católicos comienzan el credo diciendo creo en Dios”, y de aquí se afirma que no creen en algo, sino, al contrario, reafirman que creen en alguien superior a todos, un ser personal que se dio a conocer a través de la persona de Jesucristo.

Índice()
  1. ¿Quién fue el creador del credo?
  2. ¿Por qué es importante el credo?
  3. ¿Cómo se reza el credo largo?
    1. Credo largo o credo de Nicea
  4. ¿Cómo se reza el credo corto?
    1. Credo corto o credo de los apóstoles
  5. ¿Qué es el credo constantinopolitano?
  6. ¿Qué es el credo niceno constantinopolitano?
  7. ¿Cuántos artículos tiene el credo?
  8. ¿Cuál es la oración del credo para los católicos?

¿Quién fue el creador del credo?

Con la llegada de Jesucristo, quien funda la Iglesia católica, y deja a los apóstoles la misión de ir por el mundo entero a predicar la nueva palabra, comienza a expandirse el evangelio. En esta rápida expansión, empiezan a existir diferencias de pensamientos y opiniones, que causarían división y herejías.

Es por ello que se convocaron a varios concilios para definir las verdades de la fe y aclarar la dudas que se venían presentando, y es así como se origina el Credo.

Para solucionar las diferencias se convoca a concilios ecuménicos, siendo estos una reunión de obispos de la iglesia católica y ortodoxa, donde se busca la unión y la doctrina correcta. Se discuten verdades de la fe, todo bajo la acción del Espíritu Santo, quien es el protagonista principal de todo concilio. Los primeros cuatro concilios ecuménicos definieron las primeras 4 verdades de la fe católica, que hoy aún se mantiene vigentes:

  1. El concilio ecuménico de Nicea fue el 1º de estos y se realizó en el año 325. Aquí se definió la verdad de la Santísima Trinidad, donde hay un Dios en tres personas divinas. También se definió la divinidad de Dios Hijo.
  2. El concilio Ecuménico de Constantinopla se efectuó en el año 381, donde se definió la verdad de la divinidad del espíritu santo, que procede del padre y del Hijo y que es Dios y no una fuerza o un ángel.
  3. El Concilio Ecuménico de Éfeso se llevó a cabo en el año 431, y se definió la verdad de que en Jesús sola hay una persona y que siendo Dios asumió la condición de humano. Que no hay dos personas en Jesús, una humana y una divina, sino solo una. Por lo tanto, la virgen es la madre de Dios.
  4. El concilio ecuménico de Calcedonia se hizo en el año 451, donde se definió la verdad de que Jesús es verdadero Dios y verdadero hombre. Esto es una persona en dos naturalezas. También se reafirmo que la Virgen María era la madre de Dios.

¿Por qué es importante el credo?

Porque para los católicos renueva la alegría de creer en Jesucristo y caminar tras sus huellas. La iglesia profesa ese propósito por medio de la palabra, los sacramentos y una caridad.

  • Creer no es el encuentro con una idea o un programa, sino el encuentro con una persona que vive y transforma al revelarse su verdadera identidad.
  • Creer no en algo extraño o lejano, al contrario, la fe en el Dios del amor que se ha encarnado y muerto en la cruz por la salvación.

La iglesia católica es portadora de este anuncio de creer y que además contiene la regla de la fe a la que sus miembros se mantienen fieles. En el credo está lo esencial de esa fe no solo desde el punto de vista intelectual, sino sobre todo vivencial, pues es en esta base que siembra la conducta y la vida moral del católico que es practicante.

Para ellos, es tan importante meditar el credo, ya que al recitarlo se proclama no solo la fe que tiene la persona sino también la doctrina que sigue. Porque es en esta oración que están contenidas las verdades de la fe católica. Es una declaración, es una afirmación de fe y testimonio de la revelación de Dios para los cristianos católicos. Pero sintetizada en una oración.

San Juan Pablo II quiso que el Catecismo de la Iglesia Católica se creara sobre lo que decía el Credo. Por ello, se ha tratado de confirmar y proteger las verdades de la fe que están declaradas en el credo, y que el cristiano con frecuencia desconoce. Es por eso que en cada misa se recita para recordarle el significado de creer.

En el credo está sintetizado todo lo que los apóstoles quisieron trasmitir al mundo, siendo un resumen de la religión católica, pues habla de Dios Padre junto a su obra que es la Creación. Además de Dios, como Hijo, y sobre todo de la redención por parte de las personas.

También habla de Dios como Espíritu Santo de la Santísima Trinidad. Pero no solo eso, también afirma que Jesús se quedó con nosotros por medio de la iglesia, y asegura su pronta venida. El Credo es una forma de profesar la fe en la Trinidad de Dios, como padre, Hijo y Espíritu Santo.

También se expresa sobre la creencia en el perdón de los pecados, tal como lo dejó estipulado Jesús en Juan 20:23-25:

“A quienes ustedes perdonen los pecados, les serán perdonados; y a quienes no se los perdonen, no les serán perdonados.”

Por ello, los católicos creen que el amor de Dios, y el hecho de que su misericordia y su perdón llegará y triunfará en la vida de todos. Además, al recitar el credo se tiene la certeza que la vida no terminará con la muerte, tal como Cristo dejó dicho:

“El que cree en mí vivirá para siempre, y el que come mi cuerpo, el que bebe mi sangre, tendrá vida eterna.”

¿Cómo se reza el credo largo?

Cuando Jesucristo vino a la Tierra, lo primero que quiso revelar es que Dios era el Padre de todos. Como un Padre con un corazón tierno como una madre, se preocupa por nosotros, se interesa por todos sus hijos y le duele todo cuanto les suceda.

En el credo, después de afirmar que se cree que Dios es Padre amoroso, también se añade 'Creemos que Jesucristo es el hijo de Dios'. Esto se exclama gracias a que se llevaron a cabo los concilios y, de ahí, resultaría la oración del credo de Nicea, el cual se dice en solemnidades o eventos especiales. Se recita los domingos, pero en general, se omite luego de renovar las promesas bautismales.

Credo largo o credo de Nicea

Sin importar el país o la región, se profesa siempre la misma oración. De este modo, todos en una sola fe afirman:

Creo en un solo Dios Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero, de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra y gracia del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras. Y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

¿Cómo se reza el credo corto?

Luego tenemos el credo apostólico, que es menos extenso que el Nicea. Es común que se recite en las misas diarias y comúnmente forma parte de este acto.

Cuando los discípulos le pidieron a Jesús que les enseñara a orar, él les enseñó que se relacionaran con Dios como un hijo con su padre. Es decir, Dios como semejanza al amor. Es por ello que después de la homilía, el sacerdote en conjunto con los feligreses exclaman a una sola voz esta oración.

Credo corto o credo de los apóstoles

El pueblo o la persona en oración exclama:

Creo en Dios, Padre Todopoderoso,Creador del cielo y de la tierra.

Creo en Jesucristo su único Hijo Nuestro Señor,que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo.

Nació de Santa María Virgen,padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos,al tercer día resucitó de entre los muertos,subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre, todopoderoso.Desde allí va a venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia católica,la comunión de los santos, el perdón de los pecados,la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

¿Qué es el credo constantinopolitano?

Esta oración es un símbolo o sumario de la fe católica. En la misma se encuentran los dogmas por los que se rige la fe católica, y fue promulgada en el Concilio de Nicea I para el año 321. Posterior a ello, fue ampliado en el Concilio de Constantinopla.

En este es que se definen las dudas sobre la Santísima Trinidad y se afirma el carácter divino del Espíritu Santo de modo definitivo. Debido a la necesidad existente que tenía la Iglesia católica de aclarar lo que debe creer todo bautizado sobre el Espíritu Santo es que existe la versión ampliada del símbolo niceno, acuñado en el año 381 en el Concilio de Constantinopla I.

¿Qué es el credo niceno constantinopolitano?

Es una oración que fue promulgada en dos concilios, siendo el primero conocido como Concilio de Nicea en el año 325. Posteriormente, fue ampliado en el Concilio de Constantinopla, que data para el año 381.

Conocido de manera común como el "credo largo", combate los errores de la herejía del Sacerdote Arrio, del Norte de África, de Egipto, de Alejandría, quien enseñaba una doctrina cristiana pero adecuada a lo que él pensaba.

Él dudaba que Jesucristo realmente era Dios y enseñaba que Jesús es la palabra de Dios encarnado, pero este Jesucristo hombre era capaz de cambio y de sufrimiento. Si esto se da, entonces no debería ser Dios.

Esto era lo que enseñaba Arreo, por lo que el obispo de Alejandría llama su atención y lo destierra. Arreo viaja a Palestina y, en vez de volver a la fe cristiana original, sigue predicando estos errores trasladando a otros lugares de la iglesia sus creencias, siendo un problema para la iglesia en general.

Constantino se había convertido y, ante estas doctrina arreanas, convoca a un concilio para definir la doctrina. En éste concilio se contesta con este credo poniendo en claro la doctrina de la Santísima Trinidad. Por ello, en este credo decimos:

“Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero, de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra y gracia del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen.”

En este credo niceno constantinopolitano se enfatiza que el hijo fue engendrado y no creado. En el credo largo también se declara la naturaleza divina del Espíritu Santo. Con esta oración, redactado en los concilios de Nicea y de Constantinopla, decimos:

 “Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.”

Este credo contiene la suma de la fe católica. Al igual que el credo corto, se analiza teológicamente lo trasmitido por los apóstoles.

¿Cuántos artículos tiene el credo?

El credo se divide en 12 artículos. Se dará una explicación breve de cada uno de ellos y su significado dentro de la iglesia católica.

1. Creo en Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo y la tierra”

La certeza de tener un Dios que es Padre y nos ha creado y cuida de nosotros, dándonos un lugar donde vivir. Hace que profesemos a través de esta oración nuestra fe en él. Por ello, es que todos los cristianos a un unísono rezan “Creo en Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo y la tierra”. Y quién, sino un ser Todopoderoso, pudo haber creado tanta belleza a la perfección.

Es por tal razón que el Credo empieza con la afirmación “Creo en Dios”, ya que es la más importante de todas, pues es la fuente del resto de las verdades sobre el hombre y el mundo. Tal como lo expone el catecismo de la iglesia católica:

“La creación es el fundamento de todos los designios salvíficos de Dios, el comienzo de la historia de la salvación, que culmina en Cristo”(CATIC 279-280). 

Solo Dios es creador, Él crea por sabiduría y por amor. Lo hace de la nada, un mundo ordenado y bueno. Dios está presente y trasciende en la creación.

2. “Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro señor"

El Padre creador, no solo se conformó con crear a las personas y darles todo, sino que, en su infinita bondad y misericordia, también dona a su Hijo para la salvación del mundo. En agradecimiento por este gran gesto de amor a Dios, los cristianos católicos profesan que creen en Jesucristo, su único Hijo.

Esto se explica porque se ha de recordar que él fue engendrado, más no creado. Cristo hizo morada entre nosotros, habitó entre nosotros, para que fuéramos salvos. Este es el gran misterio de salvación, que por el hijo somos salvos y por eso creemos en Él.

'Bajó del cielo, ha venido en carne, porque la palabra se hizo carne y puso su morada entre nosotros, y hemos visto su gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad'.

3. "Fue concebido por obra y gracia del espíritu santo y nació de santa María Virgen”

Uno de los misterios más hermosos de la fe cristiana es la manera en que Cristo es concebido. Se cumple lo que profetizó Isaías en 7:14:

“Por tanto, el Señor mismo os dará una señal: He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel”

Sin participación de criatura humana, María concibe al que será Él salvador. Todo por obra del Espíritu Santo. Esta dicha que tiene la Santísima Virgen de ser partícipe de esta redención, y por ello se sabe que María es verdadera Madre de Dios.

4. "Padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado muerto y sepultado"

La pasión de Cristo es el centro de la fe cristiana, pues es a través de su sufrimiento que se cumplirá lo que está escrito. Por su sacrificio hemos sido rescatados de nuestros pecados. Con su sangre derramada en la cruz somos salvos.

No hay mayor amor que el que da la vida por sus amigos, y ésta prueba de amor ratifica el amor tan grande que Dios tiene por todos sus hijos, quien no quiere que ninguno se pierda, sino que todos estemos con Él en la vida eterna.

5. "Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó entre los muertos"

Se profesa que por la muerte de Jesús es que se finalmente se es salvo y que, al descender a los infiernos, ha dado nueva vida. Él bajo a buscar a los que, de generación en generación, esperaron en Él, a los justos que creyeron en las promesas del Padre dada por los profetas.

El reino de Cristo no tiene fin y su gloria es para siempre. Por su Sangre Preciosa, derramada en la Cruz, se han abierto las puertas del cielo, puertas que habían sido cerradas por el pecado, por lo que todos han sido comprados a un alto precio. Jesucristo resucita de entre los muertos, tal y como lo dijo en Mt 26,61:

“Yo puedo destruir el santuario de Dios, y en tres días edificarlo.”

6. "Subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre"

Con su entrada al Paraíso intercede todos los días por todos aquellos que le fueron confiados. Jesucristo está en verdadera unión con el Padre, pues ha cumplido a plenitud su voluntad. Ese es el cielo, hacer la voluntad del Padre, y ahora sentado a la diestra del Padre es el abogado e intercesor que pide por cada uno de los que creen en Él. Allí es glorificado y ruegas por todos.

Es esta la esperanza del cristiano, el estar un día gozosos con Él eternamente.

Cumples tus promesas como se lo dijiste a los apóstoles: “Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28,20).

7. "Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos"

Los cristianos católicos cuando rezan el credo profesan que 'todos seremos juzgados por Dios'. Allí se especifica que 'debemos de rendir cuentas de nuestras acciones, y cada uno recibirá conforme haya obrado en esta vida'. En la segunda venida de anunciada en la biblia de Jesucristo, la cual es esperada por los cristianos, él vendrá para juzgar, como juez integro pero misericordioso.

Los santos, los justos, los que esperaron y confiaron en él serán reconocidos y glorificados. Se verá el valor de los que creyeron en él, las buenas obras y todo saldrá a la luz, por el verdadero y único juez justo, que dará a cada uno conforme a su obrar con su prójimo. Vivos y muertos, todos, sin excepción, se explica que serán juzgados. Por ello hay que estar vigilantes, pues no se sabe ni el día ni la hora.

8 "Creo en el Espíritu Santo"

En el catecismo de la iglesia católica se explica que 'Era necesario que Jesucristo viviera la Pasión, muriera, resucitara y ascendiera al tercer día, para que fuera enviado el consolador'.

El Espíritu Santo es la tercera Persona de la Santísima Trinidad, es a través de ella que se recibe el aliento de vida. El espíritu santo es el motor de la iglesia católica y, por ende, de todo cristiano. Creer en el Espíritu Santo es creer en el Padre y en el Hijo.

Santificar es la misión principal de este dulce huésped de las almas. Purificar el alma para que sean verdaderas moradas de Dios. Tan importante y valioso es creer en el Espíritu Santo que Jesucristo en Mt 12,31 dice:

“Todo pecado y blasfemia se perdonará a los hombres, pero la blasfemia contra el Espíritu Santo no sera perdonada”. 

Invocarlo ha de ser la oración fija en los labios de los creyente católicos, pues sin esta efusión nada se posee. El espíritu santo es el aliento, el soplo y es vida. Por ello, en cada respiro, se respira el Espíritu Santo, y en cada misa que se celebra, los católicos rezan el credo, símbolo máximo que resume los designios de su fe.

9. "Creo en la Santa Iglesia católica"

El autor de la iglesia católica es Santo, por tanto, la iglesia también lo es, y como miembros vivos de ella, están llamados también a ser santos, puesel fundador de la iglesia lo es. Su nombre y vida es santo y, por ello, los católicos al profesar el credo anuncian que están llamados a vivir una vida santa.

La iglesia católica es universal, es decir, para todos, sin distinciones y se da en la plenitud de sus sacramentos. Su misión anunciar la fe a todos los pueblos, a tiempo y destiempo, sin discriminaciones. Dar a conocer la salvación recibida por Él Señor Jesucristo a todos los hombres y, así, ser unos con el deseo de Dios Padre, que todos sean salvos y que ninguno perezca.

10. "Creo en la comunión de los Santos"

Cuando una persona es bautizada dentro de una religión, deben ser miembros activos de su iglesia. Para los católicos, esta parte hace alusión a que 'Todos somos partes de Cristo y con él somos uno solo'. Ellos deben participar activamente de la fe, los sacramentos, la eucaristía y de cada carisma impartido por el Espíritu Santo, lo que hace la santidad de la iglesia.

Por ello profesan en la comunión de los santos, ya que por gracia de Dios se está unidos al Señor Jesucristo a través de todos sus misterios salvíficos, y quienes están unidos a Cristo son santos, y la unión entre sí los hace uno con Él.

11. "Creo en el perdón de los pecados y la resurrección de la carne"

El primero y principal sacramento para el perdón de los pecados es el bautismo. A través del bautismo, se es liberado del pecado original y quien se bautiza se vuelve Hijo de Dios. Jesucristo dio potestad a los apóstoles para perdonar los pecados, y así se ha trasmitido a la humanidad, por medio de los sacramentos, siendo los obispos y sacerdotes los encargados de administrar este sacramento de amor.

Para los católicos, por su sangre derramada en la cruz, los pecados son absueltos, por medio del sacramento de la Penitencia o Confesión. La expresión "resurrección de la carne" significa que el estado definitivo del hombre no será solamente el alma espiritual separada del cuerpo, sino que también nuestros cuerpos mortales un día volverán a tener vida.

Los católicos creen que él nos resucitará y que podemos participar de su vida para siempre. El cielo de por sí no es un lugar, no es algo que se pueda conocer. Es lo que dice San Pablo: ni el ojo lo ha visto. El cielo es estar con Dios, es vivir la vida de Dios, es ser uno con Dios. A eso se está llamado, a vivir la vida de Dios para siempre.

12. "Creo en la vida eterna. Amén."

La vida eterna no es otra sino la que comienza inmediatamente después de la muerte. No hay fin, pues esta vida será precedida para cada uno por un juicio particular por parte de Cristo, juez de vivos y muertos, y será ratificada en el juicio final.

¿Cuál es la oración del credo para los católicos?

La iglesia católica acepta dos fórmulas para expresar el credo. Estas son: el credo apostólico, o mejor conocido como “el corto” y el credo niceno-constantinopolitano, o simplemente niceno, llamado también "el credo largo".

El más común es el credo corto, por su sencillez. El otro es más explicativo y detallado, y ambos definen los dogmas y creencias de la fe católica.

Depende del celebrante cuál de las dos fórmulas utilizar. Generalmente se recita al culminar la homilía en la Santa Misa, pero cualquiera de las formas es aceptada, pues en esta breve y sencilla oración se profesa, la verdad de todo creyente católico.

Cómo citar:
"¿Qué es el credo? - Descubre el origen de esta oración". En Quees.com. Disponible en: https://quees.com/credo/. Consultado: 25-06-2024 08:35:48
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