¿Qué es la homilía? - Una parte importante de la misa

Qué es la homilía

Es en la Santa Misa dónde encontramos la fe sustancial de un Dios que se hace realmente próximo, que ama y perdona, que se permite tocar y comer. La misa tiene dos grandes partes. La primera es la Liturgia de la Palabra (escucha de las sagradas escrituras).  Mientras que la segunda es la Liturgia Eucarística y Comunión con Cristo presente en el Sacramento de su Cuerpo y su Sangre.

Ambas están tan estrechamente unidas entre sí que constituye un solo acto de culto. La homilía viene a ser un puente entre estas dos partes.

Índice()
  1. ¿Qué es la homilía?
  2. ¿Cuál es el objetivo de la homilía?
  3. Características de la homilía
    1. Limitaciones al hacer la homilía
  4. ¿Cuáles son las partes de la homilía?
  5. ¿Quién puede hacer la homilía?
  6. Predicación de la homilía según la religión
    1. Catolicismo
    2. Protestantismo
    3. Cristianismo evangélico

¿Qué es la homilía?

La bendición más grande de este mundo es la llegada del Hijo de Dios, su vida y ejemplo es demasiado hermosa para olvidarse, por eso los cristianos guardamos como un tesoro la divinidad de sus palabras en la Sagrada Escritura.

La Eucaristía es para todo creyente cristiano el acto cumbre. El púlpito en el cual se repite la palabra de Nuestro Señor. En la Santa Misa está todo el actuar de Dios, entretejido con los destinos del hombre y del mundo.

La homilía hace referencia al discurso o razonamiento que se desarrolla para exponer o transmitir la religión. Es la explicación o reflexión bajo la acción del Espíritu Santo que realiza el ministro luego de ser proclamada la palabra de Dios. Es la enseñanza donde se exhorta a los fieles a poner en práctica y hacer vida la palabra del Señor.

En apariencia sencilla, pero para ejecutar la misma, se necesita conocimiento amplio y profundo del mensaje bíblico. Debe poseer una gran fe en la presencia y en la eficacia de la palabra de Dios. Esto sumado a un discernimiento de lo que es el hoy del mundo, consecuencia de sus raíces ideológicas. Como dice la biblia en Lc 10,16:

'Quién a vosotros oye, a mí me oye, quien a vosotros desprecia, a mí me desprecia'.

Esto se logra con estudio, lectura y sobre todo con mucha entrega. Familiaridad y trato asiduo con el texto sagrado, preparación con meditación y oración para que la prédica sea con convicción y pasión.

También podemos decir que la homilía es dar voz a Jesús, predicando su palabra, es dar continuidad al diálogo que el Señor ya ha establecido con su pueblo; para que la palabra se haga vida en sus vidas, y así, traducirla en obras. Va dirigida a sus fieles, creyentes en la fe con Cristo, para instruirles. Esta entra por los oídos, llega al corazón, y luego se traduce en obras. Es la manera en que Cristo se sirve de la palabra para a través del Sacerdote hacerse uno con su pueblo.

¿Cuál es el objetivo de la homilía?

Se puede decir que como propósito de toda homilía lo principal es que el creyente conozca de modo íntegro la celebración. Y además que también participe profundamente del gran misterio del Amor que Cristo nos dejó y todo el contenido religioso a los fieles y familias congregadas.

Es a través de la prédica que se logra una mejor comprensión y eficacia de la palabra de Dios en la vida de todos sus hijos, y así puedan ser multiplicadores del mensaje de Cristo en sus familias, comunidades y lugares de trabajo. El origen de su palabra proviene de “homilía” que significa “sermón corto”. Desde los tiempos antes de Cristo se practicaba con los sacerdotes de la época. No obstante, a partir de la iglesia fundada por Jesús, la homilética presenta otras características.

Apunta a la comprensión del misterio que se celebra, basados en la pregunta: ¿Qué se está celebrando? Teniendo siempre presente que es el día domingo, el día del Señor, especificar a qué tiempo litúrgico o festividad del Señor se está celebrando, si es festividad de la Santísima Virgen o de los Santos.

Invitar a la misión, la homilía te exhorta a vivir el encargo que tenemos todos al ser bautizados. Además de recordar el compromiso que como hijos de Dios tenemos con nuestro Padre celestial, no se trata de una actitud pasiva, cada encuentro nos debe llevar a comprometernos con nuestra condición de hijos de Dios

Disponer la asamblea a la profesión de la fe, ayudar a los fieles a acoger y hacer fructificar la palabra escuchada. El sermón es uno de los medios con mayor impacto para la conversión de las personas. Gracias a él se han salvado muchas almas y santificado gran cantidad de creyentes.

Características de la homilía

Cristo en cada homilía siempre ha de ser el centro de la misma. Esta se realiza tomando en cuenta lo que dicen las lecturas proclamadas. Y además, se toma en consideración aspectos concretos del diario vivir de la comunidad. Debemos recordar que la Homilia es un arte. Por lo que, este momento tan sagrado posee una serie de características con el fin de darse de la manera más adecuada:

  • El eje central es la palabra de Dios: Por encima de todo, la homilía tiene que enfocarse en la explicación de las lecturas expuestas. Pues el sacerdote es un medio para llevar el mensaje Tal como lo expone Pablo En su 2. ª carta a los Corintios: “Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.”
  • No es una conferencia o una clase: No es tampoco una simple explicación.  Se debe abarcar el tema desde la fe espiritual, cultural, política e histórica de la lectura.
  • Tienen un valor único: Pues pertenece a la parte de la misa que se denomina la liturgia de la palabra. Por eso, se debe hacer con antelación un estudio muy meticuloso de la escritura.
  • Debe darle fervor y sentido a la predicación: Representa una unidad, pues, aunque tenga diferentes partes, o variedad de ideas, todas confluyen en el mensaje que se quiere transmitir. En la Homilía, además de dar a conocer, exhorta a las personas a un cambio. A ejecutar acciones y aplicar esas enseñanzas en su diario vivir.
  • Tiene que ser clara, breve y evitar que está llegue a parecer una charla.
  • Orienta a la asamblea a una Comunión con Cristo: Por eso, el orden es una característica muy esencial. De este modo, se garantiza la coherencia en el mensaje y pueda ser recordada y entendida por los fieles. De este modo lo expresa Pablo en su 1. ª carta a los corintios: “Porque Dios no es Dios de confusión, sino de paz, como en todas las iglesias de los santos”. Entonces, donde hay orden está Yahvé, y una homilía bien organizada es prueba viva de eso
  • La palabra del predicador no debe excederse, quien debe brillar y resaltar es Cristo. Además, se busca que sea simple. Pues hasta el mismo Jesucristo. Enseñaba a través de parábolas. Historias sencillas capaces de ser entendidas por quien quiere escucharlas. Solo un gran predicador consigue que una palabra difícil de explicar sea fácil de comprender.
  • Busca anunciar las verdades escritas por inspiración divina. Y de este modo, conseguir la conversión de las almas.
  • El propósito de la homilía consiste en dejar un mensaje que penetre en el laico que la escucha. Por esta razón, el sacerdote o celebrante debe cumplir con los actos fonéticos que son propios. Los actos práxicos, secuenciales y rítmicos.

La homilía se realiza dentro del contexto de la liturgia. Pues esta, se une como parte de la ofrenda que se entrega a Dios y además como mediación de la gracia que Cristo nos concede a nosotros como creyentes.

Limitaciones al hacer la homilía

Muchas veces los encargados de predicar la palabra pueden verse envueltos en algunas dificultades. Por este motivo, deben proponerse en superarlas para transmitir el mensaje que Dios quiere dar a conocer a sus hijos.

  • El mensaje es ambiguo: Hay lecturas cuya interpretación resulta más laboriosa. Pero el sacerdote debe prepararse de forma adecuada. Mediante la oración y consulta con otros textos podrás transmitir la enseñanza del evangelio sin ambigüedades.
  • No hay suficiente preparación: Si bien los presbíteros tienen muchas obligaciones con su iglesia. La homilía es una parte muy importante dentro de la celebración. Por eso, deben disponer del tiempo necesario para preparar su mensaje y no ir a improvisar llegado el momento.
  • Mal pronunciación: El lenguaje debe expresarse de la mejor forma posible. De este modo, cada palabra, testimonio e historia que se predique llegue a los oídos de cada laico. Pablo consideraba dos requisitos para ser un buen predicador. Una de ellas era tener una buena voz, y la otra poseer un carácter confiable.
  • Distracción de los feligreses: Si somos fieles creyentes, debemos prestar atención al mensaje que Dios quiere darnos. El sacerdote buscará la manera de mantener atentos y concentrados a los laicos. La homilía es un espacio que, si se realiza como tiene que ser, captará la atención de la mayoría de personas posible.
  • Homilía repetitiva o regañona: Cada homilía es un evento que nos acerca más a Cristo. Reiterar lo aprendido una y otra vez puede cansar a los fieles. Además, usar el sermón para señalar las faltas de los demás tampoco es bien recibido.
  • Acústica, iluminación y otros recursos: Si bien no son limitantes para dar una buena prédica. Sí, pueden interferir y entorpecer e impidiendo vivirla a plenitud. Es crucial que todos los elementos allí presentes busquen amplificar la prédica, por lo que se debe cuidar que funcionen. El enfoque cultural, sus ideas y costumbre tiene que amoldarse para que el mensaje no sea rechazo.

¿Cuáles son las partes de la homilía?

Aun cuando cada predicador tiene la libertad e independencia en el Espíritu de dar la prédica de la palabra celebrada, debe poseer un orden lógico. A su vez, cada sacerdote elige un estilo literario para predicar. Y su estructura está ligada a la celebración o solemnidad de ese día. No obstante, en su desarrollo se tienen que cumplir ciertas pautas que permiten dividirla. En tal sentido, esta debe estar enmarcado en las siguientes partes:

  1. Se debe comenzar con la preparación de la misma, el sacerdote debe preguntarse acerca de la palabra anunciada, ¿qué quiere decir?, cuál es el mensaje que debe hacer entender a la feligresía. Para esto el ministro tiene que ponerse en oración y meditar la palabra, discernir, pues, como vocero de la voluntad divina, debe tener presente que la palabra de Dios no puede ser instrumentalizada.
  2. Luego que se hacen las lecturas bíblicas, conforme estás en el tiempo litúrgico, el ministro saluda a la feligresía. Después indica a qué tiempo litúrgico pertenece la celebración. Predica de forma breve y sencilla el mensaje de Dios. Aquí es donde va a resaltar en gran manera la preparación que se haga y donde la homilía pasa a ser un arte donde se imprimirá en cada fiel un mensaje vivo. Exhorta a todos a dejarse interpelar por la palabra escuchada. Y que cada uno descubra la presencia de Dios y la eficacia de esta en la propia vida.

El papa continuamente dice que no hay prioridad más grande que abrir de nuevo al hombre de hoy al acceso de Dios. Para finalizar la homilía y dar paso a la segunda parte de la Eucaristía se invita a la oración

¿Quién puede hacer la homilía?

Muchos laicos se preguntan quienes están capacitados para predicar la palabra de Dios en un acto eclesiástico. Y la respuesta es que, solo aquellos pertenecientes a ese magisterio tienen la autorización para hacer la Homilía.

La debe hacer el Sacerdote que preside, un sacerdote concelebrante o un diácono, pero nunca un laico. En casos particulares y con una razón legítima, la Homilía la puede hacer un Obispo, o un sacerdote que esté presente en la celebración, pero que no pueda concelebrar. Por ser este un acto de interpretar, el predicador debe ser un ministro ordenado, instruido y que comprenda las diversas experiencias de la asamblea a la cual se dirige y que pueda interpretar la condición humana a través de las escrituras.

Otras características que son propias de la Homilía abarcan la manera en cómo esta se hace. Por ejemplo, el encargado de realizar la homilía tiene que tener bien claro y tomarse en serio esta tarea, para no opacar ni ocultar la sencillez de la Palabra de Dios. Además, debe evitar ser genérico y abstracto, tampoco divagar para no atraer la atención sobre sí y correr el riesgo que se desvíe la atención al mensaje evangélico.

Predicación de la homilía según la religión

Catolicismo

Para la iglesia católica la homilía pasa a formar parte esencial del culto, por ello la importancia de que la misma sea precedida por un Sacerdote. Y que este, cumpla fielmente con la debida preparación. Ya que representa una continuidad del sermón apostólico, tal como Cristo pidiera a sus discípulos. Incluso se habla de diferentes estilos de predicación: el improvisado o familiar, y el preparado.

Son muchos los predicadores que han dejado para la historia excelentes homilías, entre ellos tenemos a San Juan Crisóstomo, San Agustín, quien supo humillarse a sí mismo para que Cristo fuese exaltado en cada prédica que hacía (siendo está la mejor postura de todo predicador).

En la Edad Media, la homilía, fue la boga en cuanto a predicación se refiere, y como se realizaban con los Textos Sagrados, se le podrían llamar mosaicos bíblicos. La religión católica a través de la homilía procura hacer más inteligibles las lecturas bíblicas, proclamadas en la Santa Misa.

Transmite los misterios de la fe y las normas de la vida cristiana. El mensaje ha de ser un comentario vivo de la Palabra de Dios, recordando que su fin es instruir al pueblo santo de Yahvé. Las lecturas que se examinan están determinadas por el año litúrgico. Por lo que se rigen por un orden de tiempo ya establecido.

Protestantismo

Luego de la reforma protestante, la iglesia católica se separó. Quienes apoyaron la doctrina de Martín Lutero pasaron a llamarse Protestantes. Sus principios fundamentales son dos. El primero, la sola escritura, hace referencia que la biblia es palabra de Dios. Y solamente de ella encontraremos lo dicho por él. Además, de que cada persona es libre de interpretarla a su manera.

En segundo, está el principio de solo la fe. En el cual la salvación solo proviene de ella y no por obras. Ahora bien, a pesar de que existan esas diferencias en cuanto a doctrina y vivencias, en ambas asambleas el sermón está presente.

En el protestantismo la adoración hacia Dios se centra en la lectura de los escritos de la biblia. Esta predicación puede darse a manera de tópicos o agruparlos por temas de interés. Los cuales son previamente elegidos por el predicador luego de pedir el auxilio divino. En contraste, la iglesia católica posee una estructura bien definida de las lecturas de cada día.

Cristianismo evangélico

La religión cristiana evangélica en las asambleas que realizan, suele dar un discurso, dónde pronuncian temas de religión, durante el culto cristiano.

A través de estos discursos o sermones se busca capacitar a los creyentes para un servicio, buscando un desarrollo personal, espiritual, familiar y social.

Todo esto se hace a través del estudio de la Palabra de Dios y la práctica de la fe en Jesucristo. Las charlas se hacen en templos, institutos, escuelas, hogares y en todo lugar, llevando así la palabra de Dios a toda persona.

Dentro de su doctrina, este sermón recibe el nombre de “mensaje” y abarca la mayor parte del culto. Tiene una duración de entre 45 a 60 minutos o más, según la iglesia practicante. Quien se encarga de darlo se le denomina pastor. Y a diferencia de lo que ocurre en la iglesia católica, aquí tanto mujeres como hombres pueden darlo. Dentro de la doctrina evangélica, muchas veces se dan distintos tipos de sermones. Todos utilizan un medio diferente, pero confluyen en un todo, pues transmiten la palabra de Dios.

  • Sermón textual: Busca explicar un extracto de la biblia. Para ello hay subdivisiones de ese mismo texto principal. Esto con el propósito de expresar cada una de ellas. Es decir, se explica palabra por palabra, por lo que no abarca más de dos versículos.
  • Sermón tópico: Aquí la exposición de la homilía abarca un tema en general o doctrinal. Para ello también ocurren divisiones, pero a diferencia del anterior son explicaciones de algún punto en particular que se quiere enseñar. Y que, además, puede apoyarse de otros textos bíblicos. Cuando se abordan temas relacionados con la vida diaria se considera tópico. Ejemplo de ello sería, la familia y el amor al prójimo. Por otro lado, si se centra en un tema doctrinal se denomina temático. Algunos de ellos incluyen: La santísima trinidad, El significado de los profetas, temas de la fe, la vida de Cristo.
  • Sermón expositivo: Se realiza a partir de un texto extenso de las sagradas escrituras. Puede abarcar desde más de dos versículos hasta capítulos completos. Aquí entran las historias o parábolas completas. Ejemplo de ello sería el sermón de la montaña, la historia de Daniel. Así como también la metáfora del buen pastor o el buen samaritano. Todas ellas, si bien son textos extensos, son ricos en enseñanzas y emociones.
Cómo citar:
"¿Qué es la homilía? - Una parte importante de la misa". En Quees.com. Disponible en: https://quees.com/homilia/. Consultado: 17-06-2024 22:25:19
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